
Nuestra historia
Aquí empieza la magia de cada vendimia
Somos una familia dedicada al campo desde hace generaciones. Nuestra filosofía se basa en el respeto por la naturaleza y el compromiso con la calidad. Creemos que el mejor fruto nace de una tierra cuidada y de un trabajo hecho con cariño y dedicación.
Por eso, cada botella y cada puñado de pistachos, son, en realidad, la forma más sincera de compartir lo que somos.
Crecer aquí nos ha enseñado a valorar lo sencillo: escuchar la tierra, cuidarla con paciencia y compartir lo que somos con naturalidad. Cada temporada nos recuerda que el buen trabajo se nota en los pequeños detalles y en la forma de hacer las cosas con calma. Ese es el espíritu que nos une como familia y que queremos que se sienta en todo lo que sale de la finca.